El misticismo de las pirámides
Existen corrientes que afirman que las pirámides son estructuras que hacen que la vida que se encuentre dentro pueda retardar la vejez o en su defecto la descomposición. Una estructura diseñada con las mismas medidas, al menos en proporción con las de Egipto, se dice que tiene efectos en el organismo de conservación. De ahí que los egipcios construyeran pirámides como tumbas para sus ilustres gobernantes. Incluso hay personas que se dedican a construir camas cubiertas con un marco piramidal el cuál según ellos, proporciona una vitalidad recuyperada y beneficios que no se sienten de ninguna otra manera.

La pirámide también es una estructura que se encuentra en la américa prehispánica y es una teoría la que explica que dados los conocimientos limitados en cuanto a construcción de la época hacía que el anhelo del hombre de acercarse al cielo pudiera ser sólo en parte satisfecho al crear edificios que aspiraran a elevarse lo más posible: de ahí que tuvieran una gran base para sostener una masa que conforme se fuera separando del suelo fuera haciéndose más pequeña. Es curioso también encontrar la pirámide en el billete de 1 dólar estadounidense, coronada por el signo illuminati por excelencia: el ojo que todo lo ve.

Todo el tiempo se oye hablar del mundo espiritual. Que si tu alma esto, que si el espíritu aquello. En realidad ¿Cómo está el mundo tan seguro de que existe? Estamos tan seguros de algo tan intangible como lo estamos de que la tierra gira alrededor del sol. No se ha comprobado científicamente la existencia del alma. Pero… ¿Qué pasa cuando uno se pregunta seriamente si el espíritu existe? Bueno, al hacerse uno seriamente esa pregunta se siente un poco un pequeño vacío, es como si uno realmente contemplara la muerte como un fin, un punto final. Es así como, en mi opinión, las religiones han prosperado tanto durante milenios. Sin religión, sin fé ¿Qué esperanza podemos tener? ¿No sería algo siniestro contemplar nuestra existencia como algo totalmente finito y en realidad sin mucho sentido? Yo prefiero creer. Aunque muchos ateístas dirán que la creencia en la existencia del alma es tan fantasiosa como la creencia en la existencia de un amigo imaginario (Dios), realmente no me siento bien símplemente al pensar en la posibilidad de una vida intrascendente, finita y más fría.
No es raro escuchar de vez en cuando, como alguna persona cercana ha desperdiciado un año o dos estudiando algo que luego descubre que no le gusta. Esto es una enorme pérdida de tiempo. En el actual sistema educativo mexicano se le da una muy escasa importancia al tema… claro sólo estamos hablando de lo que vas a hacer ¡El resto de tu vida! Existen materias de educación vocacional que llevan al estudiante a recolectar unos cuantos folletos de carreras, ya sean técnicas o profesionales y con eso cumplen con el requisito de la famosa “exposición” para satisfacer al maestrillo/a que está contento con recibir tantos folletos y así ahorrarse el trabajo de ir por ellos él/ella mismo. Pues déjenme decirles algo, uno no está preparado, por más folletos mal hechos que lean, para saber si desea dedicarse a una actividad como profesional a menos que hayas pasado aunque sea un par de días en horario completo de trabajo observando y recibiendo información directa de una persona que haya estudiado lo que tu quieres estudiar. Esta no es una decisión que ha de tomarse a la ligera y confiar en el mediocre sistema educativo es poner tus esperanzas en el lugar equivocado. Si te encuentras en esta etapa, mejor tómate el tiempo necesario antes de desperdiciar recursos. Quizás te guste alguna actividad pero considera practicarla de 8 a 10 horas diarias o más y que te siga gustando; como experimento prueba trabajar antes de estudiar aunque sea un día, y verás que la experiencia es única. Uno debe aspirar a dedicarse a lo que le apasiona, para que no pases tu vida trabajando sino disfrutando. Personalmente tengo la suerte de haber escogido la carrera adecuada, aunque eso no significa que no haya tenido mis dudas en algún punto de ella y es por eso que he reflexionado de ello y comparto contigo. ¿A quién crees que le importa si no eres feliz con lo que haces? ¿Sabes en lo que se convierten las personas que no están contentas con lo que hacen? Se convierten en conformistas malpagados que por la misma situación de su malpago e inconformidad se vuelven peores empleados que sólo desquitan el sueldo, groseros y corruptos. ¿Quién quiere ser una de esas personas? Saludos y piensa por tí mismo.
Este es el primer post de este nuevísimo blog y pensé en apuntar hacia una de las más gigantescas y mounstruosas conspiraciones que existe en el mundo: La televisión. La televisión en este momento hace uso de todo el poder de la seducción para insertar no sólo la sugerente idea de comprar los productos que se publicitan en ella sino que también insertan cambios en la conducta. Piénsenlo. La seducción se basa en una serie de engaños. Es nuestra mente la que se enamora de una idea y bajo la influencia de la televisión nosotros no estamos ni conscientes de que dicho enamoramiento está tomando lugar. Piensen en una escena común en la vida diaria. Te encuentras sentado en el sofá viendo algún programa y en los comerciales vas por comida o peor aún comienzas a platicar con alguien. Mientras parte de tu cerebro está concentrándose en conseguir comida y prepararla o en el tema de la plática, varias ideas astutamente preparadas, bañadas de oro, penetran en tu inconsciente, que en ese momento se encuentra indefenso ante la gran cantidad de mensajes subliminales. En seguida un hecho ámpliamente comprobable por todos: escuchen los comerciales de radio y tv. ¿Qué tienen en común? Yo les diré que, la gran mayoría de ellos usan una voz grave y profunda para anunciar los productos, servicios y eventos ¿Por qué? Porque ese tono de voz es el más apto para llegar al inconsciente. En algún momento del día piensas algo pero… ¿Realmente eres tú quien fabrica ese pensamiento? o ¿este pensamiento es producto de la persuasión televisiva? Creo que deberíamos estar atentos a tratar de minimizar el desorden de mensajes que nos llegan segundo a segundo en esta agitada vida y estar en control de nosotros mismos el mayor tiempo posible, pues todo esta gran red de comunicaciones está llevando al mundo a un camino que puede no ser el que favorezca a la población mundial sino como ha sido desde siempre, a la élite en el poder. Este es un tema con tantas vertientes y tan largo que lo abordaré más adelante aquí mismo.